Identidades FEB 08 :: Al Ritmo de los Jodidos
Uno de los reportajes más consultados en revistaeclectica.com
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La Cumbia Villera nace en las “villas miseria”, las zonas marginales de Argentina en las cuales conviven personas en pobreza extrema, situación que a su vez origina un alto índice de drogadicción y delincuencia. Este ritmo surge como un grito de resistencia musicalizado por parte de algunos habitantes de la villa, que intentan reflejar en sus canciones la difícil situación económica y social de su entorno, sin dejar de lado la fiesta y la algarabía que acompañada de cumbia y vino, pone a todos los negros de la cabeza. (Negros: adjetivo peyorativo empleado por gran parte de la sociedad argentina para referirse a los habitantes de la villa. De La Cabeza: regionalismo argentino que denota locura y descontrol). La importación del género a México se adjudica principalmente a los grupos de animación pertenecientes a equipos de fútbol, conocidos como “barras bravas”, los cuales cuentan con una fuerte carga de influencia sudamericana. Según declara el Sociólogo Esteban De Gori, en su ensayo Notas Sociológicas sobre la Cumbia Villera. Lectura del Drama Social Urbano: “Lo villero se futboliza”. Explica la identificación entre el deporte y la Cumbia, porque los rasgos de este género musical refuerzan la territorialidad y la cohesión de grupo, así que los seguidores se dotan de “un espacio simbólico e imaginario por defender y promover”. Sin embargo, su impacto social no se limita a seguidores deportivos; mayormente en ciudades como Monterrey y Guadalajara se debe al contagioso ritmo, que se compone de la cumbia colombiana, cumbia mexicana sonidera y sonidos de reggae. De igual forma, un elemento atrayente son las características letras de crudeza que reflejan la vida en la calle, con todas sus latentes consecuencias que son temas de afinidad juvenil, como lo menciona la catedrática de la Universidad de Guadalajara, Erika Loyo: “la fuerte audiencia que pueda tener dicho género musical, parte de una apropiación global de lo popular. Los tonos musicales de propuesta y oposición son pegadores por el sentido de resistencia, que sin duda atraen mucho a la juventud porque también son temas de interés concernientes a todos”. Al respecto, en la aplicación de un sondeo entre los seguidores del ritmo, el 40% de los encuestados coincide con la explicación de Loyo, al convenir en que su gusto se deriva de lo atractivo de sus letras, y la fuerte identificación que encuentran en las relacionadas con temas como sexo y drogas. Mientras, el otro 60% sigue el género “porque es lo que se escucha en la barra”. “El Donas”, percusionista de “Los Negros Fumancheros”, agrupación pionera de Cumbia Villera en Guadalajara, opina que la “desinformación e ignorancia, son los principales agentes encargados de la popularidad de este género musical en la ciudad. Y esto también resulta un arma de doble filo: es bastante bueno que sea escuchada por cualquier clase social, pero asimismo podría perjudicar, porque se pierde la esencia de la Cumbia Villera, que es la resistencia”. Por su parte, “Marvin”, conocedor y comerciante de música villera, coincide al admitir: “le puedes preguntar a los muchachos por qué les gusta la Cumbia Villera, y no saben dar una buena explicación, una buena razón para justificarse, desconocen sus raíces”. Respecto a la relación del género con la afición futbolística, “El Donas” puntualiza: “la violencia que se vive entre las ‘barras bravas’ (Barra 51 del Atlas y Barra Irreverente de las Chivas) resulta perjudicial para la Cumbia Villera, debido a que es prácticamente imposible realizar una tocada en la que estén presentes ambos grupos de animación, y en caso de llevarla a cabo, irremediablemente terminaría en actos violentos.” Sin embargo, el ritmo podría jugar un papel fundamental al momento de erradicar la violencia o al menos disminuirla, porque pese a su rivalidad futbolera, ambos bandos cuentan con el gusto afín, “y a todos nos gusta ir a divertirnos”. Cabe mencionar que los seguidores de la Cumbia Villera carecen de un estereotipo determinado: un pantalón, una bermuda, tenis sin calcetines, gorros, en fin, “lo que se tenga a la mano, vestirse sin pensarle”. Actualmente existen en Guadalajara cuatro bandas de Cumbia Villera: los ya mencionados “Negros Fumancheros”, los “Matones Cumbieros”, “Agua Sucia” y “Mafia Villera”, lo que refleja el creciente interés por hacer del género todo un movimiento y no dejarlo como un sonido más con fecha de caducidad. El movimiento villero es, en efecto, una realidad que día con día se muestra con más fuerza y mayor número de adeptos, muestra de ello es el próximo lanzamiento del primer disco manufacturado totalmente en tierra tapatía de “Los Negros Fumancheros”; de igual manera, el tan significativo y naciente interés del publico en consumir y conocer mayor variedad del género. Al fin y al cabo, dice “El Donas”: “es cumbia y a todos nos gusta la cumbia”. |
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